Acabo de tener una reunión con la directora del jardín de Valen, volví hinchada de orgullo... Feliz de ver los enormes avances de Valen y la excelente desición de haberla anotado en este hermoso jardín.
La cita fue porque (textuales palabras) "le preocupa que Valen sea Etiquetada en el futuro" y también quería saber cómo van sus terapias. Qué lindo que un docente se preocupe por el aspecto integral de sus alumnos, deseche las etiquetas y se base en sus puntos fuertes y no en sus debilidades.
Me habló maravillas de Valen en la sala, de cómo se está posicionando en un lugar de liderazgo y es referente para sus compañeros, quienes la buscan y la escuchan con afecto (y le hacen caso casi como a otra maestra!!!). Me contó cómo los sorprende con su vocabulario de enciclopedia y sus reflexiones casi adultas, y que cada día se va animando más a los abrazos y besos de sus seños y amigos.
LAs dos coincidimos que el hecho de que "se note tan poco" el tgd es bueno, pero hay que seguir trabajando para fortalecer cada dia mas sus aspectos positivos...
Cuando salí pense en esto que tanto escuché en el profesorado, "Educar para la diversidad". LA verdad es que el comienzo de mi carrera docente fue dificil en ese aspecto, no es fácil trabajar en comunidades vulnerables, donde los niños vienen golpeados y por eso luego golpean, y sufren la peor violencia que es la del abandono y a veces hasta el hambre. En mis aulas vi mucha DIVERSIDAD, pero a la vez una maestra está obligada apresentar una planificación anual antes de conocer y evaluar a sus alumnos, de pautar mes por mes que se va a trabajar.
Cuanto más sencillo sería una currícula abierta, con algunos lineamientos, sin seguir pautas dadas por un manual hecho para TODOS POR IGUAL. No hace falta que un niño porte una patología X para hacerlo digno de una educación que respete sus tiempos e intereses.
Si a Juan le gustan los dinosaurios y a Ana los moños rosas, ¿Qué sentido tiene enseñarle a sumar tapitas de gaseosa? ¿Y si Juan trae muñecos de dinosurios y Ana moños rosas? Tal vez la suma sea algo mucho más significativo en sus vidas diarias...
Soy realista, no vivo en una nube... En un aula con treinta chicos inquietos, en la que hay que tomar lista, corregir y seguir los caprichos de alguna directora que se olvidó que estar frente al grado no es nada sencillo, la cosa se complica.
Entonces me pregunto, y si en vez de invertir en cosas sin sentido, en vez de que el gobierno pagur tiradas de libros obsoletos y homogeneizantes (porque todavia no vi ningun libro de texto que no lo sea)invierten en poner más personal, desdoblar grados y cambiar de una vez por todas este sistema que ya demostró suficientemente que NO SIRVE?
Llamo a la reflexión... Tengo la suerte enorme de haber encontrado un colegio que sigue estas pautas, que adhiere a la filosofía del método Montessori que justamente se basa en el respeto de las capacidades propias de cada niño, no todos tienen esa suerte... Y no debería ser una cuestión de "suerte" sino un derecho... Como educadores o padres, tenemos la obligación de luchar para que ese derecho sea respetado, concientizar al estado de la importancia de un cambio estructural en la educación...
Valen cuando va al jardín es FELIZ... Y eso no tiene precio...